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miércoles, 29 de febrero de 2012

LA LEYENDA DEL DIOS PAN

No tengo nada hecho, no tengo nada pensado, no tengo nada en borrador, no tengo vergüenza...
Pero lo que sí tengo es un proyecto para "algo" que voy a llevar a cabo dentro de unos días y me consume todo mi tiempo. 
También tengo un montonazo de material para poner "refritos" de entradas olvidadas de hace tres o cuatro años y ...¡bueno, siempre hay alguna viñeta que echarse a la boca...! Así que hoy os dejo una leyenda, unas pequeñas rimas y una viñeta para que hagáis boca. 
 

Según la leyenda, el dios Pan era un hijo de Zeus al que su padre no quiso reconocer debido a su fealdad. Con cuernos, patas y pezuñas de cabra, sumamente peludo, los otros dioses del Olimpo le despreciaban y no le reconocían como uno de ellos.
A Pan esto no le importaba. Él no pretendía formar parte de esa corte y prefería vivir en la Arcadia (parte central del sur de Grecia) entre los mortales, viviendo como pastor cuidando panales, cabras y ovejas y disfrutando de las fiestas que organizaban las ninfas del bosque.
Su distracción favorita era esconderse entre los matorrales y asustar a los caminantes, los cuales al ver su fealdad huían despavoridos presa del pánico.
(La palabra pánico, viene del nombre de Pan)

Entre las muchas ninfas a las que cortejó se encontraba Sirinx, era su favorita y la más bella de todas, pero ella no le quería y pidió a los dioses que la libraran de su acoso, por lo que estos accedieron a sus deseos y la convirtieron en caña.
Pan la buscó inútilmente y lleno de tristeza, se fue a la orilla del río y cortó una caña para hacerse una flauta. Quiso el destino que la caña que cortó, al no reconocerla, fue la de Sirinx y con ella se hizo el instrumento con el que tocó una triste melodía que reflejaba la dulce y tierna voz de su amada

La flauta de Pan es conocida por varios nombres:
En Europa, se la conoce como Flauta de Pan o Siringa ( de Sirinx)
En América, como rondador o zampoña.

 
En mi blog todo es ficción,
no me tomo nada en serio,
por eso con buen criterio
me he comido un chuletón...

Después probé una fabada,
(con oreja y con rabito)
y como no engorda nada
también puse un choricito.

Con una ensaimada seca
hice un pudín que ¡pa qué!
kilo y medio pesó el “bicho”
y también me lo zampé. 


Y de postre unos chistes de mi admirado Forges.




¡Y eso es to... eso es to... eso es todo, amigos...!
Pedro.M.B.

viernes, 19 de marzo de 2010

ENTRE EL MUNDO Y EL AMOR.



Si un día tienes que elegir entre el Mundo y el Amor... recuerda:
Si eliges el Mundo, te quedarás sin Amor.
Pero si eliges el Amor, con él conquistarás el Mundo.

Albert Einstein.



Los sabios hablan porque tienen algo que decir. Los tontos hablan porque tienen que decir algo.

N.P.I.*

* N.P.I., son las siglas de "No Puedo Informarte", pero la frase me encantó.

Y después de las citas, hoy os voy a "refritar" dos relatitos cortos (más que cortos, muy breves) de mi cosecha. Son "perlitas" que escribía cuando me encontraba "más solo que la una" por esos mundos de Dios, porque para quien no lo sepa, la habitación de un hotel, por muchas estrellas que tenga, puede ser algo muy triste cuando no tienes a tu gente cerca.

Soledad.
Fue una tarde amena y divertida, la Sra. Cama contaba mil anécdotas que le habían ocurrido a lo largo de su vida, la Sra. Butaca escuchaba embelesada con sus grandes orejas y la Sra. Tele, ajena a todos, hablaba y hablaba sin escuchar a nadie.
Yo las observaba en silencio, sabiendo que cuando apagara la luz volvería a quedarme terriblemente solo en la habitación de aquel hotel.

Pedro.M.B

¡No estoy loco...!
Ayer estuve hablando con una pared y le conté cosas que no le había contado antes a nadie. Fueron casi dos horas de sincerarme y desahogarme, de expresar mis sentimientos más íntimos.
Pensarás que estoy loco y que por qué tengo que contarte esto a ti si es la primera vez que coincidimos y no te conozco apenas.
Ya sé que eres una silla vieja, pero hoy me encuentro muy solo y necesitaba hablar y contárselo a alguien...

La próxima entrada, será con sorteo sorpresa. ¡No, no serán pendientes, pero espero que os guste porque es...
Para ellas y para ellos.
Pequeños (pero no son peludos ni suaves)
Se pueden convertir en avión (pero no es Supermán)
Se están empezando a pudrir (les he visto un gusanillo)
Funcionan sin pilas (pueden ir a gasolina y a gasoil)
Son dos.

Pedro.M.B.

sábado, 16 de enero de 2010

LA VERDAD Y SOLO LA VERDAD.


La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio.
Marco Tulio Cicerón.

La verdad es lo que es, y sigue siendo verdad aunque se piense al revés.
Antonio Machado.


Ayer me hablaron de un hombre con una inmensa fortuna, todos le envidiaron, pero yo no porque me conformo con lo que tengo.
También contaban maravillas de un hombre muy culto, todos le envidiaron, pero yo no porque me conformo con mi cultura.
Hablaron con admiración de un hombre muy atlético, todos le envidiaron, pero yo no porque acepto mi cuerpo tal y como es.
Corrió de boca en boca el nombre de alguien que siempre decía la verdad...
Todos le envidiamos...
Pedro.M.B.



Nota/ "¡Velay!" : Interjección vallisoletana (y puede que de más sitios; no lo sé) que se usa para confirmar o apoyar un dicho o hecho.

Pedro.M.B.

sábado, 31 de enero de 2009

PITO, PITO, GORGORITO....(con anagrama semanal)


Por aquellos días, hubo en la ciudad una ola de crímenes que tenía a la población aterrorizada. El asesino hacía gala de una gran crueldad con las víctimas y estas aparecían descuartizadas, como si fuese consecuencia de una venganza.

Leandro, era un sin-techo que pasaba su tiempo sentado en los bancos de la plaza, bebiendo y contándole al que le escuchaba, su vida pasada, en la que fue carnicero y tenía una familia y un hogar, que perdió por culpa de un error judicial, en el que tuvo gran culpa un jurado popular que lo condenó por unas pruebas falsas. Estaba resentido con la sociedad.

Yolanda, era una indigente trastornada, dada a la bebida, que deambulaba por las calles empujando un carrito de supermercado, en el que llevaba las cosas más variopintas, las cuales guardaba con celo y amenazaba a todo aquel que pensaba podía arrebatárselas. Era amiga de Leandro y de un muchacho retrasado llamado Nicolás.

Nicolás, era de elevada estatura y complexión fuerte. Su físico contrastaba con su timidez y su forma de ser asustadiza e impresionable. Cualquier cosa que alterase su sensibilidad, le ponía fuera de sí, entonces, señalaba a la gente canturreando: "pito, pito, gorgorito..." y todos reían...

Alfredo, Pablo y Serafín, formaban una pandilla del barrio y siempre que lo encontraban, hacían a Nicolás blanco de sus bromas, con la consiguiente indignación de Leandro y Yolanda.
Aquella tarde, cuando vieron a Nicolás, se acercaron a él y se recrearon en contarle con mil detalles el último de los crímenes, entre grandes risotadas.
Desde una esquina próxima, Leandro y Yolanda observaban la escena, mientras que Nicolás muy nervioso, comenzada a señalar a cada uno de los tres amigos con su eterna cantinela: "pito, pito gorgorito...", mientras ellos reían divertidos.

Cuando llegó al final de la canción y señaló a Serafín, Nicolás supo a quien iba a matar aquella noche...

¿Os ha dado miedo...? Pffff....¡Ya veo que sí, así que para que calméis los nervios os voy a poner el ANAGRAMA FIN DE SEMANA que esta vez viene dotado con los siguientes premios para quien antes lo destripe:

Una Guia Telefónica (páginas amarillas) de Mallorca.
El cartoncillo interior de un rollo de papel higienico.
Dos botones de camisa ¡completamente diferentes! y....
¡UNA FOTOCOPIA AUTÉNTICA DE UN CALENDARIO DEL AÑO PASADO...!
(¡esta vez se me ha ido la mano con los premios...!)

¡Vamos con el anagrama!

Tengo una manta negra
muy calentita,
que me pongo por las noches
en la camita.

Y una capa escarlata
que me pongo en Carnaval
y a Dios pongo por testigo
que no me queda muy mal...

Con las pistas que te doy
está ¡CHUPADO!
interprétalas bien
y ten ¡CUIDADO!

OLE SELLO QUE VIVE LENTO
Seis palabras seis, a ver cómo lo hacéis.

(La solución, en comentarios)

Pedro.M.B.

jueves, 8 de enero de 2009

LA CALABAZA QUE QUERÍA SER GALLETA.


Había una vez, en un pequeño pueblo de pescadores allende los mares Mediterráneos, una hermosa calabaza que desde muy pequeña, cuando no abultaba lo que una aceituna, tenía un sueño y este sueño era llegar a ser una rica galleta. Viniendo como venía de una familia cucurbitácea de rancio abolengo (pues se decía que su retatarabuela fue la carroza de Cenicienta) todas sus hermanas tenían pretensiones y aspiraciones más altas, unas querían ser pastel, otras buñuelos, algunas sopa, otras ricas tartas e incluso una, la más presumida, quería ser cabello de ángel. Pero ella, quería ser una sencilla galleta y con ello soñaba cada noche.

Un día, pasadas las fiestas de Navidad, se encontraba arrinconada en una esquina de la cocina y lloraba amargamente, porque nadie se acordaba de ella, cuando oyó una vocecita que le llamaba:
.-¡Calabaza, calabaza! ¿Qué te pasa...?
Miró hacia abajo y vio un tarro de sirope de ágave empezado que le estaba mirando con cara de preocupación.
.-¡Qué estoy muy triste, nadie se acuerda de mí y cada día que pasa, veo más lejano mi sueño de ser galleta...!
.-¡No fastidies, qué casualidad, es también mi ilusión desde la infancia...!
Un pequeño tetrabric de nata líquida que pasaba por allí, se volvió hacia la calabaza y el sirope y les dijo:
.-¡Perdonad que me meta en vuestra conversación, pero no he podido menos que escucharos y precisamente ayer, estuve hablando con unos huevos y un paquete de harina integral amigos mios sobre ese mismo tema y a nosotros también nos gustaría ser galleta...¿Queréis que los llame y discutimos el asunto...?
.-¡Pero qué me estás diciendo! (exclamó la calabaza) ¡Ya los estás llamando!

La reunión fue de lo más amigable, todos estaban llenos de ilusión por la aventura que iban a emprender e incluso una granada huérfana y un bote de canela que no tenían a donde ir, se unieron al proyecto, para dar color y sabor más que nada. Hicieron un estudio de proporciones y echaron mano de todos sus ahorros, para poder alquilar los servicios de un puchero, una batidora, un batidor de varillas, un horno y un reloj de tiempo, que por ser vecinos de la misma cocina les dejaron un precio de amigos.
Al día siguiente, por la tarde, emprendieron la empresa.

A la calabaza, le contaron unos chistes y se partió de la risa. Tal y como estaba partida, se sumegió en agua hirviendo con un poco de sal y estuvo cociendo hasta que se quedó bien blandita.
Cuando salió del agua, esperó un tiempo prudencial para despojarse de la piel (hay que ser prudentes, porque los catarros son muy malos) y se zambulló con la nata, los huevos, la canela y el sirope en la batidora, formando una salsa la mar de sugerente. Cuando salieron, ya les estaba esperando ansiosa la harina, que poco a poco y con ayuda del batidor de varillas, fue formando una masa un poco más compacta. Esperaron unos minutos para asentarse y recuperarse de la emoción y acto seguido se fueron colocando con un cucharón sobre una bandeja que habían alfombrado con papel parafinado, echaron por encima unos granos de granada y entraron alegremente en el horno precalentado a casi 200ºC.
Cuando estaban cerradas las puertas, unos fuertes golpes hicieron temblar las bandejas, al abrir se encontraron con unas cucharaditas de azúcar que se acababan de enterar y les pidieron por favor que si podían participar.
.-¡Pero si ya está hecha la mezcla! Les dijeron.
.-¡No importa, podemos caramelizar las galletas que váis a crear...!
.-¡Vale, pasad! y cerraron definitivamente las puertas del horno.
Allí estuvieron los 15 minutos más maravillosos de sus vidas y cuando salieron, se habían convertido en las galletas más felices del mundo mundial.
Y zas carrasclás hoy no cuento nada más.

Aviso.- Una vez hecha la cata por parte de mi contraria, las galletas no han pasado el control de calidad y dice (mi contraria) que si publíco esta receta, ella no me conoce, ni me ha visto nunca, lo cual comunico para general conocimiento de las expertas cocineras visitantes.
(Y lo dicho, dicho queda y el que avisa no es traidor)

ingredientes:

250 grs de puré de calabaza.
200 grs de sirope de ágave.
150 c.c. de nata líquida.
4 huevos gordos.
350 grs de harina integral.
2 cucharaditas de canela.
Un poco de azúcar para caramelizar la superficie.
1 granada huérfana (no la emplearemos toda, es opcional)

Pedro.M.B.

lunes, 5 de enero de 2009

CELOS.


Hoy toca moviola, es una entrada de hace tiempo a la que tengo cariño. Las entradas no son todas iguales, unas me dejan más recuerdos que otras y esta en concreto me dejó buen sabor de boca en su día, así que ...

Yo estaba sentado leyendo, ella vino y se sentó a mi lado.
-¡Hola...!
-¡Hola!
-¿Molesto...?
-Tú nunca me molestas.
-Quería hablar contigo...
-Dime.
-Ayer ¿estuviste con otra...?
-Sí, estuve con otra, sabes que nunca te miento... ¿ya estamos otra vez con los celos...?
-¿Es más joven que yo...?
-Sí es más joven que tú.
-¿Es bonita...?
-Sí, es muy bonita.
-¿Cariñosa...?
-Sí, es muy cariñosa.
-Mientras estabas con ella ¿pensabas en mí...?
-La verdad es que sí, pero por favor ¡No empieces...! sabes que no significan nada para mí...
-Entonces ¿por qué lo haces...?
-Porque no lo puedo evitar ¡me gustáis demasiado...!
-¿Me quieres...?
-¡Claro que te quiero...!
-¡Prométemelo...!
-¡Te lo prometo!

En ese momento, se abrió la puerta de casa y mi perra se fue de mi lado ladrando de alegría porque mi hija acababa de llegar...

Pedro.M.B.

viernes, 22 de agosto de 2008

EL HOMBRE QUE CALCULABA.

Hoy voy a repetir una entrada que puse hace un año, en ella hablo de uno de los libros que han dejado huella en "mi neurona". Así mismo voy a dejar el comentario de una bloguera muy especial, amiga mía y gran cocinera.

Hace ya muchos años (¡Dios mío estoy hablando como mi abuela...!), paseando una mañana en Madrid por la Cuesta de Moyano, me paré en una caseta donde tenían a la venta, además de libros de segunda mano, una partida de libros que se habían chamuscado en el incendio de una librería. Los citados libros estaban en perfecto estado, salvo un poquito tostados (como se puede apreciar en la foto). Como a mí eso me trae al fresco me puse a rebuscar para ver si encontraba algo. Allí encontré esta joya por el increíble precio de 3 pesetas (sí, he puesto tres pesetas). Con este libro empezó mi afición a los problemas de lógica y aritmética elemental.
Ahora iré poniendo en este blog alguna de sus historias.


Beremiz Samir, el Hombre que calculaba, se dirigía un día a Bagdad a lomos del camello de un amigo, que generosamente compartía con él la grupa de su animal, cuando al llegar a un albergue de caravanas oyeron una fuerte discusión entre tres hombres.
-¡Que no puede ser!
-¡Es un robo!
-¡Pues yo no estoy de acuerdo!
El inteligente Beremiz procuró informarse de lo que discutían.

-Somos hermanos, explicó el más viejo, y recibimos como herencia 35 camellos. Según la voluntad expresa de mi padre, me corresponde la mitad, a mi hermano Hamed Namir una tercera parte y a Harím, el más joven, solo la novena parte. No sabemos, sin embargo, cómo efectuar la partición y a cada reparto propuesto por uno de nosotros sigue la negativa de los otros dos. Ninguna de las particiones ensayadas hasta el momento, nos ha ofrecido un resultado aceptable. Si la mitad de 35 es 17 y medio, si la tercera parte y también la novena de dicha cantidad tampoco son exactas ¿cómo proceder a tal partición?
-Muy sencillo, dijo el Hombre que calculaba. Yo me comprometo a hacer con justicia ese reparto, mas antes permitirme que una a esos 35 camellos de la herencia este espléndido animal que nos trajo hasta aquí a mi amigo y a mí en buena hora.
En ese punto, el amigo intervino alarmado.
-¿Cómo voy a permitir semejante locura?¿Como vamos a continuar el viaje si nos quedamos sin camello?
-No te preocupes,bagdalí, le dijo en voz baja Beremiz. Sé muy bien lo que estoy haciendo. Cédeme tu camello y verás a que conclusión llegamos.
Y tal fue el tono de seguridad con que lo dijo que le entregó sin el menor titubeo el bello animal, que, inmediatamente pasó a engrosar el lote que debía ser repartido entre los tres hermanos.

-Amigos mios, dijo, voy a hacer la división justa y exacta de los camellos, que como veis ahora son 36.
Y volviéndose hacia el más viejo de los hermanos habló así:
-Tendrías que recibir , amigo mio, la mitad de 35, esto es 17 y medio. Pues bien, recibirás la mitad de 36, que son 18. Nada tienes que reclamar puesto que sales ganando con esta división.
Y dirigiéndose al segundo heredero continuó:
-Tú, Hamed, tendrías que recibir un tercio de 35, es decir 11 y poco más. Recibirás un tercio de 36, esto es, 12. No podrás protestar, pues también tú sales ganando en la división.
Y por fin al más joven:
Y tú, joven Harim Namir, según la última voluntad de tu padre, tendrías que recibir una novena parte de 35, osea 3 camellos y parte de otro. Sin embargo recibirás la novena parte de 36 es decir 4. Tu ganancia será también notable y bien podrás agradecerme el resultado.
Y concluyó con la mayor seguridad:
-Por esta ventajosa división que a todos ha favorecido, corresponden 18 camellos al primero, 12 al segundo y cuatro al tercero, lo que da un resultado (18+12+4) de 34 camellos. De los 36 camellos, sobran por lo tanto 2. Uno, como sabéis, pertenece a mi amigo, el otro es justo que me corresponda a mí por haber resuelto a satisfacción de todos el complicado
problema de la herencia.

Eres inteligente, extranjero, exclamó el más viejo de los tres hermanos, y aceptamos la división con la seguridad de que fue hecha con justicia y equidad.


Y el astuto Beremiz tomó posesión de uno de los más bellos animales del hato, y dijo a su amigo entregándole por la rienda el camello que le pertenecía:
-Ahora podrás, querido amigo, continuar el viaje en tu camello, que yo tengo uno propio para mi servicio.
Y continuaron el camino hacia Bagdad.

¡Astuto e inteligente el amigo Beremiz!
¡Por cierto! ¿Sabríais demostrar el siguiente problema...?:

"Cinco por cuatro veinte más dos igual a veintitrés "

Quien primero lo demuestre, que ponga en comentarios la solución.

martes, 19 de agosto de 2008

CUENTO DE PAULO COELHO.


Siguiendo con el tema de la amistad, hoy os voy a poner un cuento de Paulo Coelho, que me gustó mucho cuando lo leí, espero que os guste también.

Un caminante, su perro y su caballo iban por una carretera. Cuando pasaban cerca de un árbol cayó un rayo y los tres murieron fulminados.
El caminante no se dio cuenta de que ya había abandonado este mundo y prosiguió su camino junto con sus dos animales (a veces los muertos tardan cierto tiempo en percatarse de su nueva situación).

La carretera era muy larga y empinada, el sol abrasador y los tres estaban sedientos. En una curva del camino vieron un magnifico portal de mármol que conducía a una plaza pavimentada con adoquines de oro.

El caminante se dirigió a un guardián que custodiaba la entrada y entabló con él el siguiente dialogo:
-Buenos días.
-Buenos días.
Respondió el guardián.
-¿Cómo se llama este lugar tan bonito?
-Esto es el Cielo.
-¡Qué bien que hayamos llegado al Cielo, porque estamos sedientos...!
-Tú puedes entrar y beber toda el agua que quieras.
-Dijo el guardián señalando una fuente.
-¡Pero mi perro y mi caballo también tienen sed...!
-Lo siento -
dijo el guardián- pero aquí no se permite la entrada a los animales.

El hombre tenía mucha sed, pero no quería beber solo, así que se despidió y continuó su camino.
Después de caminar un buen rato cuesta arriba, ya exhaustos los tres, llegaron a otro sitio cuya entrada estaba marcada por una puerta vieja que daba a un camino de tierra con árboles a ambos lados.
A la sombra de uno de los árboles había un hombre tumbado con la cabeza cubierta por un sombrero. Aparentemente dormía .

-Buenos días -dijo el caminante-.
El hombre contestó haciendo un gesto con la cabeza.
-Tenemos mucha sed, mi perro mi caballo y yo...
-Hay una fuente entre aquellas rocas. -
dijo el hombre señalando el lugar.
-Podéis beber toda el agua que queráis.
Los tres fueron a la fuente y saciaron su sed. El caminante volvió atrás para dar las gracias.
-Podéis volver siempre que queráis.
-A propósito, ¿cómo se llama esta lugar...?
-Este lugar se llama Cielo.
-¿El cielo...? ¡pero si el guardián del portal de mármol me ha dicho que aquello era el Cielo...!
-Aquello no era el Cielo, era el Infierno.

El caminante quedó perplejo.
-Deberíais prohibir que utilizasen vuestro nombre, esa información falsa puede provocar grandes confusiones. -Advirtió el caminante.
-¡De ninguna manera, en realidad nos hacen un gran favor, porque allí se quedan los que son capaces de abandonar a sus mejores amigos...

Paulo Coelho. Novelista brasileño embajador para la paz en la ONU.

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sábado, 12 de julio de 2008

LA AMISTAD.


Cuenta una leyenda árabe que dos amigos iban por el desierto, cuando en una discusión acalorada uno de ellos agredió al otro lastimándole el rostro.

El agredido se apartó unos metros y escribió sobre la arena: HOY, MI MEJOR AMIGO ME DIO UNA BOFETADA EN LA CARA.

Siguieron su camino y al llegar a un oasis el agredido se metió en el agua a bañarse, cuando quedó atrapado en el lodo y comenzó a ahogarse. El amigo, arriesgando su vida consiguió sacarle hasta la orilla.

Cuando el accidentado se recuperó, con un cincel y un martillo, grabó sobre una roca: HOY MI MEJOR AMIGO ME SALVÓ LA VIDA.

El amigo le preguntó: ¿Por qué antes escribiste sobre la arena y ahora has grabado sobre una piedra...?

Sonriendo, el otro contestó: Cuando me ofendiste, lo hice sobre la arena para que el viento borrase el recuerdo de la afrenta y ahora lo grabo sobre una piedra, para que por fuerte que sople el viento jamás me olvide que tengo un amigo que es capaz de arriesgar su vida por mí.

Leyenda árabe anónima.

martes, 3 de junio de 2008

jueves, 29 de mayo de 2008

SOLEDAD.


Fue una tarde amena y divertida, la Sra. Cama contaba mil anécdotas que le habían ocurrido a lo largo de su vida, la Sra. Butaca escuchaba embelesada con sus grandes orejas y la Sra. Tele, ajena a todos, hablaba y hablaba sin escuchar a nadie.
Yo las observaba en silencio, sabiendo que cuando apagara la luz volvería a quedarme terriblemente solo en la habitación de aquel hotel.

Pedro.M.B.

¡No estoy loco...!

Ayer estuve hablando con una pared y le conté cosas que no le había contado antes a nadie. Fueron casi dos horas de sincerarme y desahogarme, de expresar mis sentimientos más íntimos.
Pensarás que estoy loco y que por qué tengo que contarte esto a ti si es la primera vez que coincidimos y no te conozco apenas.
Ya sé que eres una silla vieja, pero hoy me encuentro muy solo y necesitaba hablar y contárselo a alguien...

Pedro.M.B.

martes, 27 de mayo de 2008

HISTORIA PARA NO DORMIR.


Aquella mañana salí a dar un corto paseo por la calle, necesitaba comprarme algunas camisas, porque las que tenía, habían encogido debido al programa de agua demasiado caliente de la lavadora.
Me paré delante de un escaparate y frente a mí había un tipo gordo y reventón que me miraba fijamente. Primero pensé que qué era lo que miraba aquel tipo con tanto interés y enseguida pasaron por mi imaginación las dificultades que tendría el pobre diablo para abrocharse los zapatos o para cortarse las uñas de los pies, debido a su prominente barriga. No pude menos que sonreír y para mi asombro el gordo también sonrió..., su cara me resultó familiar...
Se me heló la sangre en las venas al comprobar que el gordo era yo reflejado en el escaparate...
Al día siguiente comencé la dieta.

Pedro.M.B.

domingo, 18 de mayo de 2008

TACIRUPECA Y EL BOLO.



Para celebrar que tal día como hoy, el 18 de Mayo de 1968, me fui a hacer el servicio militar, os voy a contar un cuento:



El de la foto, soy yo hace cuarenta años... (pinchar la foto para verme en todo mi esplendor...)

Y os recuerdo que hay un sorteo de pendientes al acabar el cuento. (A más comentarios, más números y más opciones...)

TACIRUPECA Y EL BOLO.

Toerci adí, bai Tacirupeca por el quebos con nau tatices, doancu se tróconen con el Bolo.
-¡Tacirupeca, Tacirupeca, ¿A dedón vas con la tatices...?
-A saca de mi talibuea, a lavarlle un tosique, un telpas y nau tarrija de elmi.

El Bolo que rae ymu loma, se éfu a saca de la talibuea y se la ómico, se ótime en la maca y rópees a Tacirupeca.

Doancu gólle Tacirupeca rómi al Bolo que se abiha toespu el rrogo de mirdo de la talibuea y moco rae un copo peomi le ódifuncon con la talibuea.

-Talibuea, talibuea, ¡qué joso más desgran nestie...!
-Son rapa tever jorme.
-Talibuea, talibuea, ¡qué jasreo más desgran nestie...!
-Son rapa teiro jorme.
-Talibuea, talibuea, ¡qué tesendi más desgran nestie...!
-Son rapa ¡TEMERCO JORME!
Y tósal breso Tacirupeca...

Rope un dorzaca que basapa por llía se ódi taencu de lo que basapa y rópadis con su tapecoes: ¡PUM, PUM! dotanma al Bolo y éspudes con su llochicu le óbria las pastri y tócares a la talibuea nasa y vasal.

Y RÍNLOCO DORALOCO, TEES TOENCU SE HA DOBACAA.

¡Perdón, perdón, perdón, pero no pude resistir la tentación...! Ja, ja, ja, ja....

Pedro.M.B.

lunes, 21 de abril de 2008

INSTINTO CLÁSICO.

Era una tarde gris, acababa de levantarme de la siesta y bajé a la cocina para ponerme un café y terminar de despejarme, cuando la vi allí, insinuante, con un vestido rojo que dejaba adivinar sus formas voluptuosas, era la pastilla de chocolate más bonita que jamás había visto.
Me pilló por sorpresa, no me lo esperaba y eso hizo que mis defensas ante tales situaciones estuvieran con la guardia baja. Ella se me mostró insinuante, su envoltorio estaba ligeramente abierto y con pícara malicia, dio un pequeño salto, sentándose en la encimera y cruzando sus tabletas, para dejarme entrever fugazmente un trocito de almendra.

Aquello me volvió loco, me lancé sobre ella lleno de lujuria y le arranqué torpemente, primero su envoltorio rojo y luego un papel de plata, dejándola totalmente desnuda, mientras mis dedos febriles derretían un poco su cuerpo...

En ese momento entró Adi en la cocina, no la había oído llegar.
- ¡Pedro, qué es esto...!
Me quedé paralizado, mis manos se aflojaron y solté la pastilla, pero no llegó a caer al suelo, Sula, rápida como un rayo, la cogió al vuelo y salió como alma que lleva el Diablo con ella en la boca, para comérsela tranquilamente en su sitio.
-¡No es lo que parece "chata"...! ¡lo puedo explicar...! ¡te aseguro que no es lo que estás pensando...!

No la he podido convencer, nuestras relaciones han entrado en una vía muerta de la que es muy difícil salir sin ayuda.
Mañana, iremos a ver a un Consejero Nutricional.

Pedro.M.B.

sábado, 19 de abril de 2008

LE PERDIÓ SU SOBERBIA...


Estaba allí, desafiante, en el lugar preferente de la cocina, mostrando amenazadoramente sus cuchillas nuevas y recién afiladas al resto de los electrodomésticos, que acoquinados ante tanto poder y tanta tecnología, evitaban mirarle a los ojos.
¡Era el nuevo modelo de Thermoplís con mando de voz incorporado...

Cuando me vió, con una voz entre soberbia y displicente, me dijo:
-¡Chico, ponme un café...!
Añadiendo a continuación:
-¡Con pastas...!

No me molestó el hecho de tener que servirle un café, no me molestó el tono impertinente de su voz, lo que me molestó, fue... ¡Que no me lo pidiera por favor...!

Ciego de ira, fui a por ella, la apagué y la encendí siete veces seguidas, a continuación, la llené con restos de basura y un hueso de cocido mordisqueado por Sula, le puse 7 minutos a velocidad 3 y 1/2, la volví a apagar, le coloqué la mariposa y puse 3 minutos a temperatura Varoma y velocidad 1, después 100 minutos a 120º a velocidad 3...

¿Por qué hice todo esto...? ¡Para humillarla, para demostrarle quien mandaba en la cocina...!

La ovación fue unánime, todos los electrodomésticos y utensilios de la cocina, aplaudían a rabiar e incluso la recatada batidora (que ya tenía sus añitos...) me gritó: ¡Pedro, hazme tuya...! para luego sonrojarse y esconderse tras un frutero, avergonzada por lo que había dicho llevada por su entusiasmo...
Después de esto, desenchufé la Thermoplís y metiéndola en su caja de cartón, la llevé al trastero.

La batidora, la cafetera, el minipimer, la sencilla trituradora, el moderno deshidratador, la mandolína, los cuchillos, las cucharas, los tenedores... Cuando volví a la cocina, habían desplegado una pancarta que decía: ¡PEDRO, ERES NUESTRO HÉROE!

Pedro.M.B.

domingo, 16 de diciembre de 2007

CRÓNICA DE UNA MUERTE.

Se murió sin hacer ruido, sin quejarse,
lo dejó tendido encima de la cama
y después de amortajarlo con recuerdos,
lo enterró un domingo, en la mañana.

Su muerte no le vino de improviso,
era un final que ya se preveía,
por eso, al salir del cementerio,
se fue silbando una triste melodía.

Pedro.M.B.

viernes, 14 de diciembre de 2007

SIN PREOCUPACIONES.

Se despertó con la grata sensación de que no le dolía nada. Tampoco tenía hambre ni sueño y además sintió una inmensa paz en la que no cabían odios ni rencores. Todas sus preocupaciones habían desaparecido como por encanto y la hipoteca y los créditos se la traían floja.
Las guerras, la politica, las enfermedades..., todo le importaba un bledo. No le importaba ni la mala marcha de su equipo favorito...
Lo único que le molestaba un poco, era el olor a cera quemada de los cuatro cirios que había en las esquinas de su cama...

Pedro.M.B.

martes, 11 de diciembre de 2007

METAMORFOSIS.

Se levantó aquella mañana muy feliz, estaba eufórico, lleno de satisfacción, ¡le iban a contratar...!
Desayunó atropelladamente y corrió a las oficinas de la empresa para no llegar tarde y ser el primero en firmar.
Era un joven bien parecido, inteligente, había terminado sus estudios con notas sobresalientes y estaba lleno de ilusiones.
Esperó pacientemente en la antesala del despacho, los minutos se le hicieron eternos y los nervios no le dejaban ni hojear las revistas que estaban sobre una mesita. Cuando pronunciaron su nombre, entró decidido y seguro de si mismo.
Pasaron unos minutos, no se oyó ningún ruido, no se percibió ninguna violencia, pero al abrirse de nuevo la puerta del despacho, vestido con el traje del joven, salió un sombrío y triste número de nómina.

Pedro.M.B.

domingo, 25 de noviembre de 2007

FLECHAZO EN CALA RAJADA.

La mañana era preciosa, una de esas mañanas claras de Invierno, con un sol radiante, en las que da gusto pasear.
Era temprano, yo iba caminando con Sula por el semi-desierto paseo marítimo de Cala Rajada y las vi venir a lo lejos. Su aspecto era radiante, despedían energía positiva a raudales y caminaban despacio mientras hablaban y consultaban un plano.
Mi Sula, se acercó a ellas al ver que la llamaban y le hacían gestos amistosos de acariciarla. Me acerqué.
-¿Habla usted inglés? Me preguntó una de ellas.
-Sí, un poco. Contesté.
Y acto seguido me soltó una larga frase, preguntándome algo, en un perfecto inglés británico, tan perfecto y tan británico que no entendí casi nada.
-¡Un momento, hablo inglés, pero mi inglés es americano y mis oídos no están acostumbrados a su perfecto british english. Les dije entre risas.
Entonces , comenzó una alegre juerga entre los tres y ellas me tomaron el pelo, hablándome (más pausadamente) mientras imitaban la forma de hablar de los yankees, cosa que agradecí porque ya pude entenderlas perfectamente.

Estuvimos charlando un rato, mientras jugaban con Sula y yo les informaba del lugar que estaban buscando y mientras hablaba con ellas, admiraba sus ojos. Tenían una mirada bella y alegre, me hubiera gustado acariciar sus caras y decirles cómo me gustaban...

Nos despedimos, ellas se fueron alejando despacito, con sus figuras encorvadas de más de ochenta años y con sus almas dando saltitos como quinceañeras, con su admirable espíritu, su alegría y sus tremendas ganas de vivir.
¡Qué bellas mujeres, cómo me gustaron...!

Pedro.B.M.

sábado, 15 de septiembre de 2007

DESAMOR STORY.


Padezco SAOS (Síndrome de la Apnea Obstructiva del Sueño), la Apnea es el cese de la señal respiratoria durante el sueño con una duración de algunos segundos, por lo que debo dormir con la máquina que veis en la foto. (no os asustéis, no es tan terrible)
Lo del SAOS me lo diagnosticó el neumólogo, pero yo estoy casi seguro de que el olvido de respirar se debe a que tengo mala memoria.
Todo esto es para poneros en situación. Paso al relato.

HISTORIA DE UN DESAMOR.

Fue una ceremonia sencilla en la capilla-consulta del neumólogo del Hospital de Manacor. La enfermera MªJosé actuó de oficiante pronunciando la frase de rigor: "Yo os declaro Paciente y Máquina hasta que el desamor os separe..."

Partieron inmediatamente de Luna de Miel hacia la costa, a Cala Ratjada concretamente. En el coche ella iba callada, mientras él la miraba de reojo. Los dos venían de uniones anteriores, ella había conocido otros pacientes y él venía de una relación con otra máquina que no le había dado el cariño necesario.

La primera noche se fueron directamente a la cama, sin prolegómenos y ¡claro! les fue como era previsible, a la hora de haberse acostado él ya estaba hastiado de su sequedad, pero decidió tratar de resistir con la esperanza de una unión más duradera. A las cuatro de la madrugada se levantó con la impresión de que a aquella máquina solo la movía el interés de sacar información de su cuerpo...

La segunda noche fue un calco de la primera. Se acostaron hacia la medianoche y ya a la una de la madrugada él se despertó sintiéndola fría y distante. Aguantó tres horas más en duerme-vela con la remota esperanza de culminar una noche de sueño reparador pero, nuevamente a las cuatro, se dio cuenta que era imposible. Fue entonces cuando ella, saciada de información, le dijo con su voz de hielo: "Pedro, hemos terminado..."

Pedro.M.B.