El vocablo "salmorejo" viene del sánscrito y significa: "Gazpacho espeso que se toma como primer plato y lleva jamón y huevo duro picaditos" pero como supongo que no sabéis sánscrito vamos a dejar el tema.
Ya en la antigüedad de hace muchos años (aún no habíais nacido), el salmorejo se tomaba en los descansos de las batallas campales y era muy corriente ver a los salmorejeros y salmorejeras vender su producto entre los combatientes al grito de "¡Salmorejo fresquito!" y con la cancioncilla que luego se hizo famosa:
Desde Santurce a Bilbao,
vengo con mi salmorejo
que lo traigo muy fresquito
guardadito en un pellejo.
Entonces, se paraba la batalla y los contendientes hacían los coros:
"Du du a, du du a "
También hay referencias al salmorejo en el libro "Veinte mil leguas de viaje submarino" en el que el capitan Nemo (un antepasado mio) nos da una receta de salmorejo que hacían en el Nautilus.
La receta en sí es bastante fácil:
ingredientes:
1 kgr de tomates maduros pelados.
2 dientes de ajo pelados.
5 rebanadas de pan de molde o pan "asentado" para dar espesor.
3 huevos duros.
Un puñadito de jamón serrano picado (¿50grs?)
Un chorrete de aceite de oliva (la 5ª parte del vaso de agua)
sal al gusto.
Un chorrito de vinagre de jerez.
Separamos la yema de los huevos duros y reservamos la clara (picada) junto con el jamón.
Para pelar bien los tomates, los metemos en agua hirviendo (después de haberles dado unos cortes superficiales) durante unos segundos.
Metemos todo en la trituradora excepto la clara picada y el jamón.
Si queda demasiado claro, le podemos poner más pan.
Lo dejamos reposar en el frigorífico durante un par de horas.
Lo servimos con el jamón y la clara picados, por encima.
Las variantes son múltiples, se pueden usar lomo picadito, pepino picado, pimiento picado e incluso paella, pero la paella es aconsejable servirla aparte.
Pedro.M.B.



















