
La carencia de botones y bolsillos en el tradicional vestido japones, dio lugar a la creación de otros elementos, para ceñir el kimono al cuerpo y poder llevar pequeños objetos
personales, como documentos, medicinas o dinero.
Para ceñir el kimono, se utilizaba una faja llamada OBI que se ataba a la espalda con sofisticados lazos y la falta de bolsillos se suplía con una bolsa denominada INRO que colgaba de un cordón de seda. Este cordón, se pasaba entre la faja y el kimono, y para que no se escurriera e hiciera de contrapeso, iba enhebrado al NETSUKE.

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El netsuke en un principio era un simple trozo de madera o bambú, pero a principios del sigloXVII se empezó a tallar artesanalmente con diversas formas y diferente materiales, como madera, bambú, hueso, marfil, etc, dependiendo del poder adquisitivo del portador, siendo el más apreciado el marfil. Así mismo, las tallas más sofisticadas eran realizadas por maestros artesanos que imprimían su sello o grababan su firma en el netsuke.




Hay diferentes clases de netsukes, pero los más usuales son los que representan figuras de objetos, animales o personas y algunos, como el que muestro en las fotografías superiores, son articulados. A este, se le puede cambiar la expresión de la cara girándole la cabeza que va embutida y fijada por un pasador. También se puede apreciar la firma, que va en la base de la figura.
Hay representaciones de la vida cotidiana y muchos de ellos plasman escenas eróticas subidas de tono.


Son comunes los netsukes que representan diferentes dioses, elementos del zodiaco, plantas y animales y un sin fin de figuras.



Todo esto hizo, que al llegar el conocimiento de su existencia al mundo occidental a mediados de siglo XIX, se empezaran a coleccionar. Hoy en día algunas piezas están consideradas como auténticas obras de arte y en las salas de subastas adquieren altas cotizaciones.

Cuando yo era más joven, más alto,más esbelto, más moreno y con los ojos más verdes (y no tenía que pagar colegios ni hipotecas) aproveché mis viajes por Oriente y por algún rastrillo de Londres y Paris, para adquirir algunas piezas (en las fotos) de netsukes y alguna que otra miniatura a las que siempre he sido muy aficionado. Hoy en día, me resultaría imposible.
Pedro.M.B.





































