miércoles, 8 de octubre de 2008

EL GRAN BERTA.


El Gran Berta, para quien no lo sepa, era un cañón enorme que se empleó en la I Guerra Mundial, de gran alcance (bombardeaba Paris desde 120 kms de distancia) y por supuesto de gran estruendo.
Durante el tiempo que estuve viviendo en Puerto Rico, teníamos un apartamento alquilado dos compañeros y yo. Nos teníamos que levantar a las 3 am, para hacer el relevo al avión que procedente de Madrid llegaba hasta Lima haciendo escala en Puerto Rico y a esas horas, con el primer sueño no había despertador que nos despertase... ¿No había...? Ja, ja, ja... Había comprado yo un despertador chino, que ponía de pie a Lázaro sin necesidad del "Levántate y anda".
Nos despertaba a nosotros... y a los vecinos de al lado, a los de arriba, a los de abajo..., por lo que dejaron de sonreírnos y nos ponían malas caras cuando nos cruzábamos con ellos.
El techo del apartamento, lo dejamos marcado con nuestras uñas, del bote que dábamos cuando sonaba...
Yo le bauticé con "El Gran Berta", pero también recibía otros apelativos mucho menos cariñosos por parte de Guillermo y de Roberto (mis compis) y algún que otro extremadamente grosero por parte de los vecinos...

Como muchas otras cosas (yo no tiro casi nada) lo guardo con gran cariño y hoy lo traigo aquí para que disfrutéis de su "belleza".

Y para no perder el contacto con la cocina, a continuación os pongo una recetilla (experimento) que realicé hace tiempo, no es un refrito, es un "recocinado"

Pedro.M.B.

14 comentarios:

Shikilla dijo...

Otro que no tira nada, como la menda lerenda, pero así luego lo tenemos y lo podemos mostrar. Debo decirte que mi despertador, (uno de mis despertadores porque tengo dos que uso a diario) es una imitación de los antiguos, parecido a ese, solamente que las campanas laterales no son tan grandes, pero muy, muy parecido.

Me gusta porque tiene toda la "pinta" de lo que dice ser: un despertador. Yo me fío más de esos que de los digitales que se te corta la luz un segundo y ¡adiós Madrid! llegas tarde ya, seguro.

poskito dijo...

Uno de esos necesito yo!!!!!

Mi despertador suena por las mañanas durante 1 hora seguida, eso si, yo no le hago ni puñetero caso ........... ¿¿¿sera por eso que mi vecina de al lado me mira con cara rara????

Besotes somnolientos.

mariajesusparadela dijo...

Yo también necesito "el gran Berta", sobretodo allá por marzo, con el cambio de hora.
Shikilla, el otro día me tocó limpieza y me acordé de ti:estuve limpiando un mortero como el que un día puso Pedro en su blog, pero creo que igual al que tu tienes en casa (tengo una máquina de fotos demasiado mala, para poder reproducirlo)...

Pedro dijo...

Shikilla.-
Es que este es un despertador como tiene que ser, con dos... timbres grandotes y sonoros.

Poskito.-
Las Navidades están al caer, vamos, que ¡Ya están aquí...!
Pídeselo a los Reyes, pero ¡ojo! no te equivoques, a los Reyes Magos.

Mariajesúsparadela.-
Mª Jesús, a tí no te hablo, por meterte conmigo en el blog de los Chuquis ja,ja,ja,ja
¡Clara y tú os habéis quedado sin trozo de tarta...!

Daos por besuqueadas las tres.

Sonia Martín dijo...

¡Ay Pedro! Uno de esos me voy a agenciar yo para llevarmelo a los hoteles. Ya sabes tú que te echas la siesta (esa que para tí te pilla a las doce de la noche) y no hay manera de despertarse. ¡Y con una mala leche...! Un beso enorme. Me voy a ver los otros posts anteriores que me he perdido. Un beso. Sonia

Terly dijo...

Al ver la fotografía creía que era el que utilizaba yo en Madrid a mis 24 años. Yo era un ligón empedernido de los que terminaba las juergas nocturnas a las tantas de la madrugada. Estaba en una pensión y para despertarme con el fin de ir al trabajo, tenía uno como ese pero lo metía dentro de una perola grande con dos fines, para que sonara más y para que no se cayese de la mesilla al suelo porque corría por ella que se las pelaba.

nieves dijo...

Pero qué suerte mirarlo ahora y pensar que ya no lo necesitas ¿verdad?. Supongo que disfrutarás de unos horarios más sosegados, y además nos haces disfrutar a nosotros con ese montón de anécdotas que nos cuentas.
Me parece un horario estupendo el que marca tu reloj para "madrugar". ¡A disfrutar mucho de esta estupenda etapa de la vida!
Un abrazo.

Pedro dijo...

Sonia.-
¡Pues ten cuidado en los controles de aduanas: tic, tac, ti, tac,tic, tac...
¡Los vas a mosquear, ja,ja,ja,ja!

Terly.-
¡Crápula!
¿Y no era mejor, atarle una patita...?

Nieves.-
Ahora que dispongo de mi tiempo...¡Duermo mucho menos...!

Pedro dijo...

¡¡¡Por Dios!!! se me olvidaba...
¡Daos por besuquead@s!

Pilar - Lechuza dijo...

Yo tengo el trastero lleno de cosas inútiles, pero que me da mucha penita desprenderme de ellas precisamente por los recuerdos que guardan. Tengo un despertador similar al tuyo, pero de color bronce muy, muy antiguo. No funciona pero durante un tiempo decoró mi salón. Ahora yace en una caja en algún rincón del garage.

Pedro dijo...

Pilar.-
¡Pobrecillo...!
¡Sácale, que le dé un poco el aire, háblale y díle que no nos olvidamos de nuestros trastos viejos...!
Yo tengo varias cajas, con montones de recuerdos: cartas, fotos, postales y mil cacharritos que no tiro porque como tú dices son recuerdos, son parte de mi vida...je,je,je ¡me he puesto melancólico...!
¡Me voy a ver mis trastos!

Sonia Martín dijo...

Lease en plan Penelope Cruz: ¡Pedroooooooo! Sólo volvía porque voy a instituir un premio a los comentarios más ingeniosos. Estoy pensándo en ponerle tu nombre..... (es broma, pero gracias por esos comentarios tan geniales). Besos. Sonia

roberto dijo...

esto es un cuento:habia un vez un cuadro de un pelicano,uqe debia tener poderes extraños ,porque a veces cambiaba de posicion,miraba hacia un lado o hacia otro,segun las tormentas,y creo recordar que incluso una vez que fue muy,muy gordfa,que incluso se acerco hacia la ventana,y ya no digo el color,ni la mejor paleta de pintor,No Pedro?

roberto dijo...

Pedro,habia una vez un cuadro con un pelicano,que segun las noches o los dias!de tormenta cambiaba de posicion alejandose o casi huyendo de donde estaba colgado,a veces incluso era tornasolado!si mal no recuerdo estaba colgado en cima de una especie de sofa color burdeos y incluso un dia le crecio tanto el cuello que casi salia del cuadro No Pedrito? un abrzo.