domingo, 14 de septiembre de 2008

¡CONTANDO QUE ES GERUNDIO...!


Ocurrió en un B-727. más o menos en 1974 (aunque algun@s de vosotr@s aún no habíais nacido, yo ya era un "apuesto" auxiliar de vuelo de 25 años...)
Era verano, temporada alta y el avión (150 plazas) estaba "hasta las trancas". Una compañera y yo, estábamos en la puerta, recibiendo y contando al pasaje.
Cuando llegó la hoja de carga, el encargado de ella nos dijo:
-150 pasajeros
-A nosotros nos salen 151
Llamó al control de puerta en la terminal y le confirmaron 150 pasajeros, por lo que nos pusimos a contar otra vez, con el pasaje sentado.
-Nos siguen saliendo 151...
El vuelo comenzaba a tener retraso y el comandante nos dijo (algo enfadado) que volviésemos a contar.
-Nos siguen saliendo 151...
-¡Pues entonces hay que pedir los billetes a cada pasajero, no sea que alguien se haya confundido de avión...!
Las medidas de entonces, no eran las de ahora y a veces se embarcaban dos aviones, uno al lado de otro y se dieron casos de pasajeros que se equivocaban de avión (Una pasajera que iba a Santiago de Compostela, se embarcó en un aparato que iba a Santiago de Chile, la noticia salió en los periódicos)

Con el consiguiente retraso y con un humor de perros, comenzamos a pedir las tarjetas de embarque y los billetes a los pasajeros...
Cuando estábamos llegando al final del pasillo, le pedí el billete a una señora que llevaba (amorosamente) un bebé en brazos, muy arropadito a pesar del calor.
-¿Me da sus billetes y sus tarjetas de embarque, por favor...?
La señora (de unos 50 años) me extendió UN billete y UNA tarjeta de embarque a su nombre...
-¿Y las del bebé...? pregunté yo...
Y con una cara radiante, como pastorcilla que ha tenido una aparición, me dijo (muy satisfecha) :
¡No es un bebé, es un muñeco...!

Mis agradecimientos al equipo de halterofília, a los 8 luchadores de sumo y a los 6 policías de paisano que llevábamos a bordo, que con su denodado esfuerzo, consiguieron sujetarme para evitar que estrangulara a aquella señora...

Pedro.M.B.

14 comentarios:

Aguijón dijo...

Si es que ya entonces los bebés parecían muñecos y viceversa.
Por cierto, ¿volaste con Titón Alonso? es amigo de mi tío, le he conocido y es una persona estupenda.
un abrazo,

Pilar dijo...

Te imaginas la cara de la azafata de tierra cuando le hizo el check in? Claro que bien pensado ya les podia haber avisado, que en tu epoca ya habría telefonos, amos digo yo ;P

Ivana dijo...

Vaya!!!! Cuantas aventuras os debeis encontrar!!! Volveré a ver si explicas más!!!

liuia drusilla dijo...

Ehm... ¿Y para qué leches viajaba con un muñeco en brazos? Me pregunto.

Terly dijo...

Y mi pregunta es ¿Iva el muñeco vacio? porque en esta época seguro que hubiese llevado, o drogas o diamantes,
Divertida anécdota , Pedro.
Un abrazo.

celdenit dijo...

Muy buena anécdota, Pedro y con ese trabajo seguro que tienes un montón ,ya nos las irás contando:)

Besitos.

Shikilla dijo...

Tan tapadito el muñeco para que no cogiera frío...a tí te dejó helado, jajaja.

Eres una fuente inagotable de historias, Pedro.

Abrazos

Merche Pallarés dijo...

Estoy con Terly, seguro que el muñeco iba relleno de algo porque en aquellos años no había tanto control, porque ¿no era extraño que una señora de 50 años fuese con un muñeco? O estaba como una chota o ese muñeco iba hasta el tope de cocaina... Interesante y graciosa la anécdota. Besotes, M.

Su dijo...

Ja ja, me parto.
Hace un par de meses en un vuelo a Oviedo de la empresa easy jet, contaron a los pasajeros 5 veces, la ultima ya ne plan cole. Al final despues de una hora de retraso, optaron por volar. No apareció la persona que sobraba en el listado y que habia dado su tarjeta de embarque...
Lo pasamos bien

cibercuoca dijo...

Pobre mujer....
pero qué loca!
En esa época yo tenía 14 años .

Rosa dijo...

Imagino la cara que se te quedaría... jeje. Me parto con tus historias.
Un abrazo

Sonia Martín dijo...

Pues desde luego debe ser que la gente no cambia, porque sigue habiendo los mismos pirados. No me extraña que intentaras acabar con ella y dejar al muñeco en paz. ¡Con lo bonito que es contar cien veces a los pax! Un beso enorme Pedro.

Pecas dijo...

jajaja..... hay gente para todo, el mundo esta lleno de chalados, y la mujer no se dió por aludida cuando os veía contar una y otro vez a los pasajeros??? anda que lo podía haber dicho antes.... claro que entonces ahora no estaríamos riendonos.

Pilar - Lechuza dijo...

Y si la señora no era tal y era un maniquí del C.I.? Porque haceros contar tantas veces y no decir la primera vez que llevaba un muñeco, ya hace falta ser despistada.
Un abrazo