jueves, 8 de enero de 2009

LA CALABAZA QUE QUERÍA SER GALLETA.


Había una vez, en un pequeño pueblo de pescadores allende los mares Mediterráneos, una hermosa calabaza que desde muy pequeña, cuando no abultaba lo que una aceituna, tenía un sueño y este sueño era llegar a ser una rica galleta. Viniendo como venía de una familia cucurbitácea de rancio abolengo (pues se decía que su retatarabuela fue la carroza de Cenicienta) todas sus hermanas tenían pretensiones y aspiraciones más altas, unas querían ser pastel, otras buñuelos, algunas sopa, otras ricas tartas e incluso una, la más presumida, quería ser cabello de ángel. Pero ella, quería ser una sencilla galleta y con ello soñaba cada noche.

Un día, pasadas las fiestas de Navidad, se encontraba arrinconada en una esquina de la cocina y lloraba amargamente, porque nadie se acordaba de ella, cuando oyó una vocecita que le llamaba:
.-¡Calabaza, calabaza! ¿Qué te pasa...?
Miró hacia abajo y vio un tarro de sirope de ágave empezado que le estaba mirando con cara de preocupación.
.-¡Qué estoy muy triste, nadie se acuerda de mí y cada día que pasa, veo más lejano mi sueño de ser galleta...!
.-¡No fastidies, qué casualidad, es también mi ilusión desde la infancia...!
Un pequeño tetrabric de nata líquida que pasaba por allí, se volvió hacia la calabaza y el sirope y les dijo:
.-¡Perdonad que me meta en vuestra conversación, pero no he podido menos que escucharos y precisamente ayer, estuve hablando con unos huevos y un paquete de harina integral amigos mios sobre ese mismo tema y a nosotros también nos gustaría ser galleta...¿Queréis que los llame y discutimos el asunto...?
.-¡Pero qué me estás diciendo! (exclamó la calabaza) ¡Ya los estás llamando!

La reunión fue de lo más amigable, todos estaban llenos de ilusión por la aventura que iban a emprender e incluso una granada huérfana y un bote de canela que no tenían a donde ir, se unieron al proyecto, para dar color y sabor más que nada. Hicieron un estudio de proporciones y echaron mano de todos sus ahorros, para poder alquilar los servicios de un puchero, una batidora, un batidor de varillas, un horno y un reloj de tiempo, que por ser vecinos de la misma cocina les dejaron un precio de amigos.
Al día siguiente, por la tarde, emprendieron la empresa.

A la calabaza, le contaron unos chistes y se partió de la risa. Tal y como estaba partida, se sumegió en agua hirviendo con un poco de sal y estuvo cociendo hasta que se quedó bien blandita.
Cuando salió del agua, esperó un tiempo prudencial para despojarse de la piel (hay que ser prudentes, porque los catarros son muy malos) y se zambulló con la nata, los huevos, la canela y el sirope en la batidora, formando una salsa la mar de sugerente. Cuando salieron, ya les estaba esperando ansiosa la harina, que poco a poco y con ayuda del batidor de varillas, fue formando una masa un poco más compacta. Esperaron unos minutos para asentarse y recuperarse de la emoción y acto seguido se fueron colocando con un cucharón sobre una bandeja que habían alfombrado con papel parafinado, echaron por encima unos granos de granada y entraron alegremente en el horno precalentado a casi 200ºC.
Cuando estaban cerradas las puertas, unos fuertes golpes hicieron temblar las bandejas, al abrir se encontraron con unas cucharaditas de azúcar que se acababan de enterar y les pidieron por favor que si podían participar.
.-¡Pero si ya está hecha la mezcla! Les dijeron.
.-¡No importa, podemos caramelizar las galletas que váis a crear...!
.-¡Vale, pasad! y cerraron definitivamente las puertas del horno.
Allí estuvieron los 15 minutos más maravillosos de sus vidas y cuando salieron, se habían convertido en las galletas más felices del mundo mundial.
Y zas carrasclás hoy no cuento nada más.

Aviso.- Una vez hecha la cata por parte de mi contraria, las galletas no han pasado el control de calidad y dice (mi contraria) que si publíco esta receta, ella no me conoce, ni me ha visto nunca, lo cual comunico para general conocimiento de las expertas cocineras visitantes.
(Y lo dicho, dicho queda y el que avisa no es traidor)

ingredientes:

250 grs de puré de calabaza.
200 grs de sirope de ágave.
150 c.c. de nata líquida.
4 huevos gordos.
350 grs de harina integral.
2 cucharaditas de canela.
Un poco de azúcar para caramelizar la superficie.
1 granada huérfana (no la emplearemos toda, es opcional)

Pedro.M.B.

20 comentarios:

Lillu dijo...

Bonita historia y ricas galletas :D

saluditos

cibercuoca dijo...

Oh, no! pobre calabaza, hay que darle calabazas a Adi, porqué no le han gustado? yo en vez de correr a bañarlas las dejaría vestidas con la cáscara puesta las pincharía con un tenedor, (me gusta torturar calabazas) y rapidamente las cocinaría al horno y nada más iría regulando la cantidad de harina que haga falta, y de esa manera pondría a prueba tu receta, siempre con la mitad de todos los ingredientes no sea que tenga que comerlas yo sola a las galletas.
Besos a tí y a toda la familia.

cibercuoca dijo...

Estoy releyendo la receta , me parece que estoy a punto de engordar, crema, huevos, azúcar por encima. hmmmmm.....

Desire dijo...

mmmmmmmm a mi me parecen que estarian riquisimas asi que las probare y te aviso del resultado.

Su dijo...

Cachis, yo que pensé que Adi se habia puesto morada, tiene sirope de ágave y verduras como a ella le gusta...

Inmaculada (Adi) dijo...

Que soy tu contraria para defenderme ante todo blogero que te visite de las acusaciones vertidas sobre mí a propósito de las galletas.

Punto 1º: La calabaza no se merecía ese fín. No quiero pensar lo que diría su pobre tatarabuela, la carroza de la Cenicienta, si levantara la cabeza.

Punto 2º: El amor tiene un límite. El mío (por ahora) han sido estas galletas.

Punto 3º: Creo recordar que hasta tus perras se comieron las galletas más que nada por cumplir, animalitas...

Punto 4º: Sopesaré detenidamente, a la vista de tus próximas galletas, si vuelves a entrar en mi corazón y, lo que es más importante, en MI COCINA¡¡¡

Un atento saludo.

la sopa gansa dijo...

Pedro, Feñiz Año!!!!
me parto con vosotros, pues si que te han salido caras las galletas!!!!
jajajaaa

un abrazo

tere

Pedro dijo...

A todo el mundo mundial.-
1º/ Las galletas estaban....¡bueno, estaban! lo único que les faltaba era un poco de consistencia.
2º/ A Dios pongo por testigo (¡Dios mio, parezco la de "Lo que el viento se llevó...!)que mis perras se las comieron tan ricamente y mis hijos dijeron que estaban ricas (a vosotros dos ya os daré lo pactado)
3º/Te recuerdo, querida contraria, que estamos en régimen de bienes gananciales y media cocina es mia.
Y 4º/ Si no me dejas entrar en tu corazón, me refugiaré en los brazos de la sobrasada, el chocolate y los bocadillos de calamares.
¡Hala!

Terly dijo...

Un vez que veo satisfactoriamente que tu contraria te ha puesto adecuadamente los puntos sobre las "calabazas" y que como no te portes bien hasta te va a prohibir entrar en su cocina, "SU" cocina,
porque mientras no me demuestres lo contrario la verdadera jefa de esa cocina es Adi, por calidad, cantidad y bien hacer, sólo me limitaré a decirte que pobres perritas, que si no hay en tu pueblo una Sociedad Protectora de Animales.
Bueno... bueno... bueno... no te pongas así que ya lo dejo.
Un abrazo.

Pedro dijo...

Terly.-
¡Arrieritos semos....!

Pecas dijo...

jajajajaja...... que animado está el asunto. Como a mí me gusta. Tranqui Pedro que no eres el único que la monta en la cocina. Venga Adi no seas tan dura con el chico que tiene buenas intenciones.
Besos a todos.

Merche Pallarés dijo...

Ay, Pedro ¡eres genial! Seguro que tus nietos deben de disfrutar muchísimo con tus cuentos culinarios y no solo culinarios como el anterior de la perrita... Otra perla. ¡Enhorabuena, mi querido! Muchos besotes, M.

Pedro dijo...

Pecas.-
Ja,ja,ja,ja...me has recordado mi época de colegio, cuando oíamos eso de : ¡Pelea, pelea...! y acudíamos en tropel para ver la "sangre"...
¡Tranquilos! que la sangre no llegará al rio...

Merche Pallarés.-
¿Nietos... qué nietos,,,? ¡¡¡pero si soy un niño...!!! (con muchas canas, eso sí, pero un crio de 59 años 5 meses y 24 días)
Y el día que deje de pensar que soy un niño, me habré convertido en....adulto.

Muchos besos, que estamos en época de rebajas.

Erruki dijo...

Erruki y Jesús os deseamos un feliz 2009 para los dos y otros.
Con "La calabaza que quería ser galleta" has inaugurado "Las recetas de los Hermanos Grimm", vaya bonito que te ha quedado el cuento.
¿No tenían que estar buenas Adi? Además seguro que sirven para guardar la línea...pues en mi pueblo en tiempos de posguerra era socorrido alimento y se decía que "la calabaza no alimenta pero llena la tripaza".
Abrazos.

Pedro dijo...

Erruki.-
¡No, si va a tener razón una profesora que tuve, que decía que yo tenía mucho cuento por las largas explicaciones que le daba para justificar no haber hecho las tareas...!
¡Feliz año, pareja!

La Quinta de Luculus dijo...

Os acabamos de descubrir, qué joya de blog. Un cordial saludo desde Barcelona

By Mari Molina dijo...

Hola Pedro,

Dejé un desafío para ti em mi blog (Memê).
Beso

Irene dijo...

Hola Pedro,Feliz Año!
Si como dice tu contraria tus animalitos se comieron las galletas sin rechistar.... pues creo que deben de estar muy ricas!!

BESOS

Pedro dijo...

La Quinta de Luculus.-
¿Nos...?
¡¡¡Quién se me ha colado en mi blog!!!

By Mari Molina.-
Muito obrigado por tu visita Mari Molina, pero no sigo memes ni publico premios, tal y como digo al principio de la cabecera de mi blog.

Irene.-
¡No, si malas no estaban pero les faltaba...."consistencia"!
¡Los ingredientes eran de primera!

¡Muac, muac, muac!

Shikilla dijo...

Querio Pedro, me encanta el cabello de angel, siempre ha sido para mi un delicioso capricho. Es lo único que como de la calabaza, aunque ahora ni eso, ya que te comunico que como habia engordado al dejar de fumar, he comenzado un régimen estricto.

Sufro mucho :( pero yo también...a Dios pongo por testigo!! que no volveré a pasarme de talla. Así que nada de galletitas, aunque sean de calabaza.

(bueno, eso creo)